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Ingredientes: |
¥ 5 cebolletas ¥ 4 guindillas
frescas ¥ 100 ml de aceite
de oliva ¥ 350 g de
bacalao salado desmigado y remojado 48 horas en agua ¥ 7 huevos
grandes ¥ Sal |
Elaboración:
Echar en una sartén antiadherente las guindillas
enteras y refreír en el aceite de oliva para que resulte bien picante. Mientras,
con un cuchillo bien afilado, cortar las cebolletas en tiras finas y poner en
una cazuela.
Colar el aceite de las guindillas sobre las
cebolletas y poner a fuego medio con un buen pellizco de sal para que se vayan
sofriendo y se pochen durante un buen rato. Esta cebolleta es una de las claves
de la tortilla, así que debe quedar bien pochada y rubia, por lo que se
necesitarán 50 minutos.
Una vez que la cebolleta está bien sofrita,
añadir el bacalao desmigado bien escurrido para que no suelte humedad. Dejar
rehogar unos minutos juntos para que se entremezclen bien los sabores. Si durante
la cocción se ve que el bacalao suelta agua, basta con menear un poco el
sofrito y dejar que el jugo se evapore, para conseguir que la base de la tortilla
quede bien cocinada y luego la tortilla no suelte líquido. Rectificar de sazón.
Batir los huevos, pero no en exceso, dejarlos un
poco gruesos. Sazonarlos ligeramente. Mezclarlos con el sofrito y probar la
mezcla para rectificar de sal si fuera necesario.
Acabado
y presentación:
Poner una sartén a fugo medio con una pizca de
aceite y cuajar la mezcla en ella vuelta y vuelta, dejando que quede bien
jugosa en su interior.
Referencia: “La cocina fácil de Martín Berasategui”; ABC XL Semanal (18/06/2017)

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